viernes, 19 de octubre de 2012

La lectura en el siglo XXI

Los andes

Escribe: Adolfo Zárate Pérez | Nacional - 01:58h

La lectura es una práctica social y cultural que varía en cada época histórica. Sin duda, hoy no leemos como antes, ni en los mismos soportes. A medida que van surgiendo nuevas prácticas y necesidades sociales, también se van generando nuevas formas de leer y escribir.
 
Hoy se lee más que antes, porque estamos expuestos a una mayor diversidad de textos. No es cierto que en Latinoamérica o en el Perú el índice de lectores sea bajo, o se lea menos que en Europa o Estados Unidos. En realidad, se lee todos los días y a todas horas. A veces inconscientemente. Se leen las señales de tránsito, las facturas de agua o luz, la publicidad inscrita en la chaqueta de un transeúnte, el billete de bus o metro, el muro de Facebook, un artículo o un libro. Hoy somos más lectores que nunca. El problema es que no siempre comprendemos.
 
El internet nos ha convertido en nativos e inmigrantes digitales (Prensky, 2001) o en residentes o visitantes digitales (Kruse, 2011). Muchas personas trabajan diario con internet (vender, comprar, realizar una transacción bancaria, chatear, etc.) y tienen una tableta que llevan consigo y están conectadas todo el día, es decir, se convierten en residentes digitales. Además, pueden leer su libro favorito, resaltar las ideas, hacer apuntes al igual que en un libro físico. Esta transformación ha generado más de una pregunta, ¿cómo se debe leer en el futuro?, ¿qué habilidades nuevas debe desarrollar el lector? y ¿qué pasará con los libros físicos?
 
Leer ha crecido en su significado y complejidad. Los libros físicos nos obligaban a realizar una lectura lineal, en cambio las nuevas formas de lectura digital son multidimensionales y multimodales, es decir, incluye textos, imágenes, enlaces, vídeos, etc. Leer es un acto más complejo porque no solo leemos letras, sino hay fotos, vídeos, enlaces y tendremos que integrar y relacionar todo para darle significado. Además, basta con recurrir a un enlace o un buscador para poder encontrar miles de textos sobre el mismo tema y desde diferentes perspectivas, que requiere desarrollar habilidades para seleccionar informaciones pertinentes, previa evaluación de la fuente. En este sentido, la lectura multimodal es mucho más compleja porque requiere el uso de un conjunto de habilidades lectoras.
 
Los estudiantes (lectores) hoy más que nunca necesitan de los maestros. Hoy navegan entre tanta cantidad de información que corren el riesgo de ahogarse, por ello es una necesidad ineludible desarrollar las capacidades críticas y analíticas, caso contrario existe el riesgo de que los nuevos lectores queden atrapados en la red.
 
La lectura en el siglo XXI no se debe concebir como un acto solitario, sino solidario. La lectura digital es aún más social. Si en la Grecia antigua la lectura se socializaba en voz alta y los participantes escuchaban. Hoy en internet interactuamos de diversas maneras: al leer publicamos comentarios, exportamos notas, añadimos marcadores, compartimos fragmentos o comentamos con amigos en el muro de Facebook o Twitter y ver qué han subrayado, marcado o comentado otras personas que hayan leído el mismo libro. Como señala Nicholas Carr (2010) con las pantallas la lectura estrena una nueva capa de sociabilidad.
 
De esta forma, leer en el presente siglo requiere desarrollar nuevas habilidades y estrategias de lectura y búsqueda de información en la red, biblioteca virtual o librería online. En suma, exige nuevos retos al lector, nuevos escenarios y soportes, que requiere de una comprensión crítica para actuar con éxito en el mundo de la literacidad digital.
 
REFERENCIAS: Prensky, Marc (2001). Digital Natives, Digital Immigrants. On the Horizon (MCB University Press) 9 (5).
Kruse, Peter (2011). Glaubenskrieg der Digitalwelten. Recuperado de: http://blog.zdf.de/hyperland/2011/08/glaubenskrieg-der-digitalwelten/
Carr, Nicholas (2010). The Shallows. What the Internet Is Doing to Our Brains. New York, London: W.W. Norton & Company

miércoles, 17 de octubre de 2012

Así consigue Finlandia ser el número 1 en Educación en Europa

El país nórdico lidera el informe PISA con una enseñanza gratuita que pone en Primaria a los profesores más preparados

 
Los niños finlandeses de hoy estarán el día de mañana entre los profesionales más preparados del mundo. No lo predice ninguna bola de cristal, lo auguran datos objetivos. Desde que la OCDE comenzara en el año 2000 a elaborar su informe PISA, Finlandia ha acaparado los primeros puestos del podio en Europa por su excelente nivel educativo.
Apenas un 8% de los alumnos finlandeses no terminan sus estudios obligatorios, frente a un 30% de españoles que no acaban el Bachillerato. Dispuesto a dar con la clave del éxito finlandés, el psicólogo escolar y entonces director del colegio Claret de Barcelona, Javier Melgarejo, comenzó a estudiar su sistema educativo hace más de una década. Su primera sorpresa fue constatar que a los 4 y 5 años menos de la mitad de los niños finlandeses acuden a guarderías y no empiezan el colegio hasta los 7 años. Dos años después, sus puntuaciones son mejores que el resto de los países estudiados por la OCDE.
Durante los primeros seis años de la primaria los niños tienen en todas o en la mayoría de las asignaturas el mismo maestro, que vela por que ningún alumno quede excluido. Es una manera de fortalecer su estabilidad emocional y su seguridad. Hasta 5º no hay calificaciones numéricas. No se busca fomentar la competencia entre alumnos ni las comparaciones.
La educación gratuita desde preescolar hasta la universidad incluye las clases, el comedor, los libros y hasta el material escolar aunque si alguien lo pierde está obligado a pagárselo. La jornada escolar suele comenzar sobre las 8,30-9 de la mañana hasta las 3 de la tarde, con el paréntesis del almuerzo a las 12-12,30 horas. En total, suman 608 horas lectivas en primaria, frente a las 875 horas de España, con deberes en casa que no son excesivos. ¿Cómo consiguen mejores resultados en menos tiempo?
«El éxito finlandés se debe a que encajan tres estructuras: la familia, la escuela y los recursos socioculturales (bibliotecas, ludotecas, cines...)», explica Melgarejo. Los tres engranajes están ligados y funcionan de forma coordinada. «Los padres tienen la convicción de que son los primeros responsables de la educación de sus hijos, por delante de la escuela» y complementan el esfuerzo que se hace en el colegio.
«En Finlandia el 80% de las familias van a la biblioteca el fin de semana», añade el psicólogo escolar catalán, para quien este estímulo de la lectura en casa resulta fundamental. El sistema social finlandés contribuye con numerosas ayudas oficiales a las familias, que pueden conciliar su trabajo y la atención a sus hijos.
Existe una herencia cultural luterana basada en la responsabilidad que fomenta la disciplina y el esfuerzo, a la que también acompaña una climatología que empuja a encerrarse en casa, pero estos factores también están presentes en otros países vecinos, como Suecia o Dinamarca, que disfrutan de mayor nivel económico y sin embargo figuran varios puestos por debajo en PISA. «No son las variables socioeconómicas las determinantes», subraya Melgarejo.

De maestros, los mejores

La diferencia radica en la elevada calificación académica del profesorado en Finlandia, principalmente en educación primaria. «Los finlandeses consideran que el tesoro de la nación son sus niños y los ponen en manos de los mejores profesionales del país», destaca el exdirector del colegio Claret de Barcelona.
Los mejores docentes se sitúan en los primeros años de enseñanza, donde se aprenden los fundamentos de todos los posteriores aprendizajes. Se considera que hacia los 7 años el alumno se encuentra en la fase más manejable y es cuando realiza algunas de las conexiones mentales fundamentales que le estructurarán toda la vida. Por eso, se considera esencial seleccionar a quien ayudará en este proceso.
Para ser maestro se necesita una calificación de más de un 9 sobre 10 en sus promedios de bachillerato y de reválida y se requiere además una gran dosis de sensibilidad social (se valora su participación en actividades sociales, voluntariado...). Cada universidad escoge después a sus aspirantes a profesores con una entrevista para valorar su capacidad de comunicación y de empatía, un resumen de la lectura de un libro, una explicación de un tema ante una clase, una demostración de aptitudes artísticas, una prueba de matemáticas y otra de aptitudes tecnológicas. «Son las pruebas más duras de todo el país», asegura Melgarejo. Al proceso de selección le sigue una exigente licenciatura y periodos de prácticas.
No es de extrañar que los profesores estén muy bien considerados socialmente en Finlandia. «Es un honor nacional ser maestro de Primaria», aseguró el pasado 25 de septiembre en Madrid Jari Lavonen, director del Departamento de Formación al Profesorado de la Universidad de Helsinki.
Harri Skog, secretario de Estado de Educación de Finlandia desde 2006, resumía en una frase la importancia de este proceso: «La educación es la llave para el desarrollo de un país». Por eso el país nórdico dedica del 11 al 12% de los presupuestos del estado y los ayuntamientos a financiar este modelo de educación. «Es una política inteligente que les está dando fruto», considera Melgarejo, sin las presiones de Corea o Japón, otros países destacados en PISA.

lunes, 10 de septiembre de 2012

¿QUÉ TIPO DE LECTORES PROMUEVE LA ESCUELA?


Históricamente la lectura ha estado vinculada a la escuela o al aprendizaje. La lectura, de esta forma, se ha convertido en una competencia instrumental para aprender una diversidad de conocimientos. En la escuela estos conocimientos están organizados en áreas curriculares. Si la función de la escuela es enseñar, entonces ineludiblemente se utiliza la lectura como una forma de aprendizaje; pero para leer previamente se necesita haber aprendido a leer, a esto se ha dedicado la escuela a través de la historia.

Sin embargo, la función de la escuela, en muchos casos, se ha reducido solo a enseñar a leer y escribir de manera mecánica y como meras habilidades técnicas; y desde que el niño aprende a leer y escribir, es una práctica permanente en la vida escolar. Los niños leen y bastante. El problema es que, a pesar de muchas horas de lectura, no logran comprender lo que leen. Entonces cabe preguntarnos ¿por qué no  se logra comprender, si se dice que  “se aprende a leer leyendo”?, ¿qué hace la escuela con estos lectores cotidianos encerrados en sus aulas?

La escuela solo privilegia dos formas de lectura: leer para aprender y leer para dar exámenes. La primera, está reducida a leer en clase (su cuaderno o libros de texto), leer para cumplir las tareas (que generalmente se copian sin procesarlas). La segunda, está relacionada a lo que llaman los escolares “estudiar para dar examen”, en el que “estudiar” es leer su cuaderno, apuntes de clase o libros vinculados al área curricular; generalmente es una lectura memorística. Ambas formas de lectura son reproductivas; es decir, se trata de reproducir lo que han aprendido a través de la lectura.

La escuela no ayuda al estudiante a leer con otros objetivos como la lectura por el mero placer, leer para “hacer” algo, leer para enseñar, presentar una conferencia, escribir una columna, un artículo o participar en la vida política del país. Así, la escuela se ha dedicado a enseñar a leer y escribir, decodificar las letras, repetir y reproducir (copiar), pero se olvidó de desarrollar el pensamiento crítico y creativo sobre el texto, razonar en forma multidimensional y no solo de forma lógica.

El estudiante no ha aprendido a “hacer” con la lectura; es decir, a usar como una práctica social (Barton y Hamilton, 2000; Street, 2003). Nadie lee por leer. Se hace para satisfacer necesidades personales y sociales en diversos ámbitos de la vida. La competencia lectora está relacionada con acciones, las que se realizan con propósitos determinados y en contextos determinados.

Leer en el siglo XXI significa adaptarse a múltiples escenarios cambiantes y nuevas prácticas sociales; implica hacer lecturas más multimodales y multimediales, en varios idiomas, aulas, lugares de trabajo y sociedades multiculturales. Hoy, la lectura es una destreza de supervivencia social y no un privilegio como lo era antes.

Entonces, la lectura, como toda actividad educativa, implica la intervención productiva y constructiva de una generación, que viva su cultura y consolide su identidad. Una generación de lectores que no reduzca su comprensión al parafraseo literal ni  a las  hipotéticas inferencias importados de los conocimientos del lector; sino que puedan ser miembros intencionales y funcionales de una sociedad alfabetizada, y para que puedan comportarse como miembros críticos de una sociedad.


domingo, 3 de julio de 2011

Intikutiymanta pachakutiykama: el giro decolonial

Intikutiymanta pachakutiykama: el giro decolonial

Escribe: Adolfo Zárate Perez | Cultural - 12:57h

Sapa wata tiqsi muyu kutimun kasqanman, maymantachus lluksisqanmanta, chaymi intikutiy. Sapa wata kasqan ñanta purim; ahinan kausayninchik, kasqallampi muyurinchik mana kutirispa, mana wak ñanta machkaspa. Chaymi, sapa intikutiypi, kutirina pachakutiman allipanapak. ¿Imataq hap'iwanchis? ¿Imanaqtintaq mana kunankama pachakuti chayamunchu? Chaymanta rimarisun kay qhillqaypi.


Cada intikutiy que marca el inicio de un Año Nuevo es un microciclo de renovación y revitalización del ser y el saber del hombre andino, proceso que conduce a ciclos de transformación más grandes como el Pachakutiy. Esto ocurre solo cuando el hombre se sacude de toda forma de dominación y dependencia. Una de las perspectivas actuales que plantea este proceso son las llamadas Teorías Decoloniales.

En los últimos años, no solo en el campo de las Ciencias Sociales sino en todos los campos del saber, se vienen consolidando las teorías postcoloniales en el mundo (McClintock, 1992; Shohat, 1992; Radhakrishnan, 1993; Dirlik, 1994 y Jameson, 1991) como respuesta a la globalización euronorteamericana desde las “otras” formas de teorizar la interpretación de las realidades históricas, socioeconómicas y culturales. Las teorías postcoloniales se esfuerzan por deconstruir el concepto de razón construido en la modernidad e incorporar en ella la subjetivación de cualidades como las emociones y los sentimientos inherentes al ser humano, a partir del cual repensamos la modernidad y postmodernidad. En lo epistemológico, es clave concebir la diversidad del conocimiento como distintos espacios de enunciación. Dentro de este marco amplio, se encuentra la decolonialidad y las Teorías Decoloniales en América Latina que adquirió un matiz diferente, aunque en el estricto uso del término “teoría” no se tenga un núcleo sólido por la diversidad de posiciones dentro de este marco del conocimiento, los Estudios Decoloniales, significan hoy, una perspectiva crítica, actual y útil para nuestros países.

Los Estudios Decoloniales, desarrollados en Latinoamérica, son propuestas cohesionadoras en diversos campos del saber: epistémico (Mignolo, 2007; Walsh, 2007; Escobar, 2005), social, político, jurídico (Castro y Grosfoguel, 2007) educativo y económico (Coraggio, 2007). La decolonialidad cuestiona la reproducción de la colonialidad del saber en sentido lineal cuadriculados a la tradición europea occidental, dominante e imperial que ignoran, invisibilizan y minorizan otras formas de conocimiento o epístemes de otros contextos culturales como la andina o amazónica (Lipietz, 1994; Grosfoguel, 2006; Quijano, 2008; Dussel, 1999; Castro Gómez, 2005 y Maldonado, 2009). La perspectiva decolonial entiende, en Latinoamérica, que las culturas originarias tienen una manera diferente de pensar, que no están emparentadas con las teorías modernistas llenas de “ismos” – cristianismo, liberalismo y marxismo— y los cimientos de estos sistemas de pensamiento se encuentran en las culturas andinas, amazónicas y costeras de la antigua Abya Yala (América Latina).
Desde esta perspectiva hay dos frentes por trabajar, la decolonización del ser y el saber, ambos pasan por la descolonización del poder. La colonización del ser viene desde la formulación heideggereana que consiste en una rearticulación de la pregunta sobre el ser y de Dussel quien estudió la conexión entre el ser y la historia de las empresas coloniales, llegando así a la colonialidad del ser. La colonialidad del ser se refiere a la experiencia vivida de la colonización y su impacto en el lenguaje. La sabiduría no puede separarse del lenguaje, principal capital cultural y fuente de su identidad. De esta forma, si los lenguajes son inherentes al ser humano, en los términos de Mignolo (2003), la colonialidad del saber engendra la colonialidad del ser.

El surgimiento del concepto colonialidad del ser responde a la necesidad de aclarar los efectos de la colonialidad en la experiencia vivida, y no sólo en la mente de sujetos subalternos. A partir de esta percepción, la decolialidad del ser responde a la necesidad de resistir y liberar su existencia. Además, implica conectar los niveles genético, existencial e histórico. La aspiración fundamental de la decolonización consiste en la restauración del orden humano en la cual los sujetos puedan dar y recibir libremente, de acuerdo con el principio de la reciprocidad, complementariedad y dualidad del ser. El fundamento de este principio se encuentra en la concepción del cuerpo humano como la puerta de la conciencia, o bien, como mecanismo posible de apertura y recepción de la otredad (Maladonado-Torres, 2005).

La decolonialidad del ser es una expresión de las dinámicas que intentan crear una ruptura radical entre el orden del discurso y la expresión del poder. El mismo queda expresado en la transformación del orden del discurso (Foucault, 1977). La decolonialidad del ser también se refiere a dinámicas existenciales que emergen en contextos definidos o fuertemente marcados por el dicho moderno/colonial y racial. Ahí nacen los sentimientos de superioridad e inferioridad, en este sentido, la decolonialidad permite romper con ciertos modelos o esquemas mentales que inducen al racismo y clasismo en Latinoamérica, las mismas que son formas anacrónicas de acción y reacción de ciertos grupos sociales y culturales o aculturados.

La decolonización es la acción que rompe con las relaciones dominantes coloniales. La relevancia de estas formas de acción y pensamiento no son sólo sociales y políticas, sino también metafísicas. Las mismas pretenden restaurar el orden humano, haciendo desaparecer la lógica de la sub-alteridad. El fin último de la descolonización envuelve la subversión radical del paradigma del mundo moderno. Esta surge cuando los sujetos van más allá de los estándares de justicia social y trascienden los principios de la naturaleza.

Por su parte, la colonialidad del saber tiene que ver con el rol de la epistemología y las tareas generales de la producción del conocimiento en la reproducción de regímenes de pensamientos coloniales. En educación, esta perspectiva decolonial se trabaja desde distintas áreas como la Pedagogía, filosofía, epistemología, incluso se encuentran cercanas la pedagogía crítica, desde P. Freire hasta H. Giroux y Mc Laren.

Cabe aclarar que el eurocentrismo no es la perspectiva cognitiva de los europeos exclusivamente, o sólo de los dominantes del capitalismo mundial, sino del conjunto de los educados bajo su hegemonía (Quijano, 2007) este proceso cognitivo producido desde mucho tiempo atrás se ha impuesto desde el capitalismo moderno que normaliza, según sus intereses, patrones comunes, homogeneizantes concordantes con el patrón de poder.


La perspectiva decolonial también comparte con el análisis del sistema mundo y con los estudios poscoloniales la crítica al desarrollismo, a la nordomanía (imitación de modelos del norte por parte de las élites e intelectuales del sur), a la desigualdad de géneros, a las jerarquías raciales, al eurocentrismo (actitud colonial frente al conocimiento) y a los procesos culturales/ideológicos que favorecen la subordinación de las periferias a los centros capitalistas. No obstante, Castro y Grosfoguel (2007) advierten que el enfoque decolonial se aparta del determinismo cultural o del énfasis en el “discurso colonial de los sujetos” presentes en las perspectivas poscoloniales así como del determinismo económico-estructural o capitalocentrismo del enfoque de sistema mundo.
En conclusión, el giro de-colonial implica fundamentalmente, primero, un cambio de actitud en el sujeto práctico y de conocimiento (ser y saber), y luego, la transformación de la idea al proyecto de la de-colonización. El giro decolonial significa, en primer lugar, un cambio de perspectiva y actitud que se encuentra en las prácticas y formas de conocimiento de los sujetos colonizados, desde los inicios mismos de la colonización, y, en segundo lugar, un proyecto de transformación sistemática y global (pachakutiy) de las presuposiciones e implicaciones de la modernidad.

BIBLIOGRAFÍA:
Castro-Gomez, Santiago y Gosfroguel, Ramón (Eds) (2007): El Giro Decolonial. Reflexiones para una diversidad epistémica más allá del capitalismo global. Bogotá: Universidad Javeriana-Instituto Pensar, Universidad Central-IESCO, Siglo del Hombre.
Escobar, Arturo. Más allá del tercer mundo: globalización y diferencia. Instituto Colombiano de Antropología e Historia -ICANH-, Bogotá, 2005. Pp. 274
Maldonado-Torres, Nelson. (2006). Against War. Durham/London: Duke University
Press.

Mignolo,
Walter (2007). La idea de América Latina. La herida colonial y la opción decolonial. Barcelona: Gedisa.

Walsh, Catherine (2008): Interculturalidad, plurinacionalidad y decolonialidad: las insurgencias político-epistémicas de refundar el Estado. Tabula Rasa, Núm. 9, julio-diciembre, 2008, 131-152; Universidad Colegio Mayor de Cundinamarca, Bogotá, Colombia.

lunes, 13 de diciembre de 2010

PERÚ EN PISA 2009: OTRA VEZ ÚLTIMOS EN LECTURA, MATEMÁTICAS Y CIENCIAS

El 7 de diciembre del 2010 la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) publicó el informe PISA 2009. De los 65 países que participaron, el Perú nuevamente se ubicó dentro de los tres últimos lugares en las tres áreas de aprendizaje: lectura, matemáticas y ciencias; mientras, países como Shanghai-China, Corea del Sur y Finlandia se consolidaron en los primeros lugares, aunque el caso de Shanghai ha sido una sorpresa. Estos resultados nos vuelven a dejar en evidencia que en el Perú no se avanzó en materia educativa desde la evaluación PISA 2000.
Si bien las evaluaciones PISA se diseñan desde el enfoque cognitivo del aprendizaje, hoy constituyen un referente importante en el mundo. PISA evalúa lo que los alumnos de 15 años saben y pueden hacer, cómo utilizan los conocimientos y las habilidades para enfrentar los desafíos en la vida real más allá de los programas curriculares. Por tanto, estos resultados deben ser analizados con detalle para reestructurar, repensar y reorganizar el sistema educativo peruano.

Países con alto rendimiento

Shanghai-China, Corea y Finlandia son los países de la OCDE con mayor rendimiento en las tres áreas de aprendizaje. La sorpresa en el informe PISA 2009 han sido los altos resultados de la provincia de Shanghai-China (556 en lectura, 600 en matemáticas y 575 en ciencias) que participó por primera vez en esta evaluación. El puntaje alcanzado en matemáticas es inédito en este tipo de evaluaciones. La OCDE resalta que el 25% de los alumnos de Shangai han sido capaces de resolver problemas matemáticos complejos, el mismo que sólo fue resuelto por un 3% de los estudiantes de la OCDE.
El segundo país mejor ubicado es Corea del Sur (539 en lectura, 546 en matemáticas y 538 en ciencias). Este país, ya en PISA 2000 se encontraba entre los países más destacados. Esta vez, incluso superó a Finlandia, considerado hasta ahora, el país modelo en educación. El informe de la OCDE señala que el Gobierno coreano, hace años atrás, apostó por la excelencia para responder a las demandas de un mercado de trabajo competitivo, explotando todas las capacidades de los estudiantes. Se señala, también, que Corea es uno de los países en los que los estudiantes trabajan más fuera de clase. Dos de cada tres alumnos coreanos acuden a clases de refuerzo.
Por su parte, Finlandia aún mantiene resultados altísimos, consecuencia de su sistema educativo, la autonomía de sus escuelas y la calidad de sus profesores. Una posible explicación del descenso de Finlandia, según expertos fineses, es la informatización de la prueba, ya que se solicitaba la lectura de redes sociales, la búsqueda e investigación en Internet. Según el último Eurobarómetro, Finlandia ha perdido terreno en el campo de la sociedad de la información, por ejemplo, el ingreso de la banda ancha a los hogares finlandeses es de 64%, inferior al de Holanda (79%), aunque la media europea se mantiene en 48%.
Si bien, Finlandia culturalmente es homogénea y la escuela ocupa un lugar central en la sociedad; durante los últimos años, muchos municipios, responsables de implementar los programas educativos, se han visto seriamente afectados por la crisis económica. A pesar de ello, una de las bondades de este sistema educativo finlandés sigue siendo los bajos números de repitencia escolar, ya que los docentes acuden para rescatarles, que según los últimos datos se habría incrementado hasta un 27%.

La competencia lectora

PISA 2009 define la lectura de las literacidades como “understanding, using, reflecting on and engaging with written texts, in order to achieve one’s goals, to develop one’s knowledge and potential, and to participate in society”(Informe PISA, 2010). Las palabras comprensión, uso, reflexión están conectadas con el enfoque psicolingüístico de la lectura y se refiere a la tarea del lector en la construcción del significado literal e implícito centrada en el texto. En esta perspectiva, las capacidades de lectura evaluadas en PISA 2009 están referidas a la aplicación activa, intencional y funcional de la lectura en una amplia gama de situaciones en las que la gente lee para diversos fines, diferentes tipos de textos escritos y una variedad de formas de uso. Leer, en este sentido, implica encontrar información específica, la comprensión profunda y de largo plazo, y la comprensión de otras formas de hacer, pensar y ser. Tales habilidades son condiciones necesarias para el desarrollo económico y bienestar social de la población.
Los países de la OCDE alcanzaron a 493 puntos como promedio en lectura. Los puntajes mayores obtuvieron Shanghai-China (556), Corea (539) y Finlandia (536); mientras que los últimos lugares, Perú (370), Azerbaiyán (362) y Kirguistán (314); los dos últimos, países del medio oriente. Los países latinoamericanos tampoco tuvieron un desempeño brillante; así, Chile (449), México (425), Colombia (413), Brasil (412), Argentina (398) y Panamá (371) obtuvieron puntajes inferiores al promedio de la OCDE. En el siguiente cuadro detallamos según indicadores, comparativamente, la ubicación del Perú.

Aspectos

Puntaje máximo (Shanghai-China)

Promedio OCDE

PERÚ

Acceder y recuperar información

549

495

364

Integrar e interpretar información

558

493

371

Reflexionar y evaluar

557

494

368

Textos continuos

564

494

374

Textos no continuos

539

493

356


La brecha entre los primeros y los últimos lugares es abismal y podemos calcular un retraso, hasta un aproximado, de 3 ó 4 años de escolaridad. Lo preocupante es que el 70% de los estudiantes peruanos varones de 15 años se ubican debajo del nivel 2 de lectura y el 60% de las mujeres. El nivel 2 es considerado como un nivel básico de competencia, en la que los estudiantes comienzan a demostrar las habilidades mínimas de lectura. Los estudiantes que no alcanzan el nivel 2 tienen dificultades para localizar la información básica, hacer comparaciones o contrastes, realizar las conexiones entre el texto y los conocimientos previos, aprovechando las experiencias y actitudes personales.
El informe PISA 2009 también evidencia que los estudiantes peruanos resilientes apenas alcanzan el 1%. Esto implica que los estudiantes provenientes de bajos niveles socioeconómicos han obtenido, también, bajos niveles de comprensión.
Queda demostrado, además, el papel de los padres de familia en la vida lectora de sus hijos. Los estudiantes cuyos padres informaron haber leído un libro con sus hijos (todos los días, casi todos los días o una vez en la semana) durante el primer año de primaria tienen un impacto positivo sobre el rendimiento de lectura en PISA 2009 que los estudiantes cuyos padres informaron de que nunca o casi nunca leyeron con sus hijos.
En los países, donde los estudiantes señalaron disfrutar de la lectura obtuvieron resultados notablemente mejores que los estudiantes que no disfrutan de la lectura. Además, los estudiantes que leen ficción tienen más probabilidades de lograr puntuaciones altas; mientras aquellos que leen historietas tienen menores probabilidades en el dominio de la lectura. Asimismo, los estudiantes que están ampliamente involucrados en actividades de lectura en línea, tales como leer mensajes de correo electrónico, el chat, lectura de noticias en línea, utilizar un diccionario o enciclopedia en línea, participar en discusiones de grupo en línea y la búsqueda de información en línea, son generalmente lectores más competentes.
Los estudiantes que utilizan ciertas estrategias como subrayar información relevante, discutir lo que leen con otras personas, resumir la información, averiguar cuáles son los conceptos que no han comprendido, seleccionar la información más importante y buscar información adicional para aclarar cuando se no entiende, tienden a obtener mejores resultados. Las prácticas de lectura asociadas con altos niveles de pensamiento crítico y conciencia lectora, independientemente de sus hábitos de lectura, están relacionadas con los mejores resultados en PISA 2009.

Los resultados también demuestran que las estudiantes mujeres tienen mejor desempeño que los varones, lo que sugiere que los niños y las niñas tienen intrínsecamente diferentes intereses y fortalezas académicas, en su mayoría adquiridas e inducidas socialmente. Esta gran brecha de género se puede atribuir a las diferencias en las actitudes y comportamientos de los niños. Según el informe PISA 2009, el 65% de los niños regularmente leen periódicos por placer y sólo el 59% de las niñas lo hacen y pocos estudiantes leen cómics con regularidad; el 27% de los niños leen historietas varias veces al mes o a la semana, mientras que sólo el 18% de las niñas lo hacen.

Del mismo modo, el dominio de la lectura de los niños pobres, socio-económicamente desfavorecidos, es preocupante porque poseen limitadas capacidades de lectura, insuficientes para participar plenamente en la sociedad; así, estos estudiantes y sus familias en el futuro tendrían menos oportunidades para salir del ciclo de pobreza. Por tanto, los responsables de la política educativa en el país y la región deben buscar formas más efectivas de aumentar el interés por lectura en la escuela o en la casa.

Matemáticas

En matemáticas, Shanghai-China obtuvo resultados sorprendentes, alcanzó un promedio de 600 puntos por encima de Corea (546) y Finlandia (541). Los países asiáticos Singapur y Hong Kong y Japón, también, han tenido desempeños aceptables por encima del promedio de los países de la OCDE. Los estudiantes peruanos obtuvieron un promedio de 365 puntos, sólo superamos a Panamá (360) y Kirguistán (331) y cerca del 80% de escolares peruanos se ubican entre el nivel 0 y 1, del total de 6 niveles que estableció PISA 2009.

Ciencias

En Ciencias, nuevamente, Shanghai-China se consolidó en el primer lugar (575), seguido de Finlandia (554), Hong Kong-China (549) y Singapur (542). El Perú, en esta área de aprendizaje, ocupó el penúltimo lugar con una media de 369 puntos, sólo logramos superar a Kirguistán (330).
Cabe destacar que, el 14,6% de los estudiantes en Shanghai-China y el 12,3% de los estudiantes en Singapur alcanzaron los más altos niveles de competencia en las tres materias de evaluación.
Las brechas de género
Como señalamos, las niñas superan a los niños en la lectura en todos los países participantes. A lo largo del siglo XX la preocupación por las diferencias de género en la educación se centró en el bajo rendimiento de las niñas y en su exclusión, sobre todo en nuestro país. Sin embargo, en la evaluación de lectura PISA 2009, las niñas superan a los varones en todos los países que participan en un promedio de 39 puntos, equivalente un año de escolaridad. En cambio, en matemáticas, los niños superan a las niñas por 12 puntos como promedio. En ciencias, las diferencias de género tienden a ser mínimas.
Las condiciones económicas y sociales
Los países con economías similares pueden producir resultados educativos muy diferentes. Por ejemplo, Shangai-China tiene un PBI per cápita muy por debajo del promedio de la OCDE y obtuvo los resultados más destacados en esta evaluación. Corea, segundo país de la OCDE con mejores resultados, también, tiene un PBI per cápita por debajo de la media de la OCDE. Sin embargo, 10 países en los que la mayoría de los estudiantes están en el nivel 1 o por debajo (incluido el Perú) están en las zonas más pobres del mundo, aspecto que indica la correlación existente entre el PBI per cápita y el rendimiento escolar. Los resultados también varían por el gasto escolar por estudiante y el porcentaje del presupuesto nacional que se destina a la educación.
Cabe destacar además que, las condiciones y la educación en el hogar influyen en el éxito educativo. La educación formal aparece como reforzadora de sus efectos; ya que los estudiantes que provienen de hogares estables y cuyos padres tiene altos niveles de instrucción tienen mejor desempeño; sin embargo, el nivel educativo de los padres sólo se puede mejorar gradualmente.
Las brechas entre el contexto rural y urbano
Los estudiantes en escuelas urbanas obtienen mejores resultados que los estudiantes de las zonas rurales, incluso teniendo en cuenta las diferencias socioeconómicas. En Turquía, la República Eslovaca, Chile, México e Italia, así como, Perú, Túnez, Albania, Argentina y Rumanía, la brecha de rendimiento entre los estudiantes en los colegios urbanos y rurales es más de 45 puntos, al margen de las diferencias socio-económicas. Esta brecha asciende hasta un año de escolarización, de acuerdo a las condiciones de cada país.

¿Cómo hacer una escuela exitosa?

PISA considera, por lo menos, tres aspectos fundamentales: los recursos, las políticas y las prácticas educativas en el aula. Es en el aula donde la mayoría de los aprendizajes ocurren y lo que sucede en el aula se ve influenciada por los recursos, las políticas y las prácticas aprobadas en los diferentes niveles administrativos en el sistema educativo de un país. Aunque en nuestro país, los niveles administrativos de las DRE y las UGEL han resultado ser aparatos burocráticos deficientes y disfuncionales.
La mayoría de los sistemas escolares exitosos otorgan mayor autonomía a las escuelas para diseñar planes de estudio y establecer políticas de evaluación. El incentivo para ofrecer buenos resultados depende de las formas en que las escuelas son responsables de sus funciones y la rendición de cuentas. PISA 2009 constató que:
  • • Las escuelas que tienen una mayor autonomía en la enseñanza y la evaluación tienden a obtener mejores resultados.
  • • Las escuelas que rinden cuenta de sus resultados y gozan de mayor autonomía en la asignación de recursos tienden a tener mejores resultados.
  • • Los países que crean un entorno más competitivo de las escuelas, los estudiantes tienden a tener un rendimiento más alto; pero, esto es a menudo, por el mayor estatus socioeconómico. Los padres con un nivel socioeconómico más alto tienen más probabilidades de elegir las escuelas con mayor rendimiento académico.
  • • En los países que utilizan los exámenes externos basados en estándares, los estudiantes tienden a tener mejores resultados, pero no existe una relación clara entre el rendimiento y el uso de pruebas estandarizadas o el anuncio público de los resultados.
  • • Los sistemas escolares exitosos tienden a priorizar la remuneración de los maestros; se invierte más y se optimiza el tiempo, los recursos humanos, materiales y financieros.
  • • Los salarios de los docentes se relacionan con el tamaño de la clase (no mayor de 20 estudiantes por aula). Los resultados de PISA sugieren que los sistemas de priorización de los sueldos más altos de los maestros en clases más pequeñas tienden a obtener mejores resultados, además, se corresponde con el aumento de la calidad del profesorado.
  • • En más de la mitad de los países de la OCDE, el 94% de los estudiantes de 15 años informaron que habían asistido a la educación pre-escolar por lo menos durante algún tiempo.
  • • Las escuelas con climas institucionales estables, la actitud positiva de los docentes y las buenas relaciones entre maestros y estudiantes tienden a lograr una mayor puntuación en la lectura.

Finalmente, los resultados reflejan las deficiencias del sistema educativo peruano. Los cambios que se implementaron durante los últimos 10 años no han significado cambios de estructura sino maquillajes y remiendos de un sistema educativo en crisis. Prueba de ello, es que las mejoras en relación a PISA 2000 no han sido significativas y seguimos en la racha de los malos resultados, pareciera que los resultados de las evaluaciones PISA están tallados en piedra. Esperamos que el nuevo Gobierno Nacional a elegirse el próximo año y el Gobierno Regional en Puno fije políticas educativas coherentes y claras orientada a obtener resultados concretos en un periodo de tiempo definido, aunque hasta el momento, no parece tenerlo.

BIBLIOGRAFÍA
OECD (2010). PISA 2009 Results: What Students Know and Can Do – Student Performance in Reading, Mathematics and Science
(Volume I, II, III, IV y V)
OECD (2010). PISA 2009 Results: Executive Summary

miércoles, 17 de noviembre de 2010

Los desfiles escolares: un fenómeno anacrónico

Desde hace muchos años atrás, en el Perú, los aniversarios de las ciudades e instituciones, casi siempre, están acompañados por los famosos desfiles, sean estos, escolares, institucionales o militares. El último aniversario de Puno no fue la excepción. A pocos días de mi regreso al Perú, vi con extrañeza cómo, aún, miles de escolares, después de esperar varias horas, formados bajo un imponente sol que doraba su piel, marchaban con marcialidad frente a las autoridades, levantando las piernas hasta la cintura con gesto adusto y uniformes impecables; sin duda, asumían el rol de soldados de guerra, que para muchos de ellos, supongo, se constituye en un martirio.

Los actos de desfiles son costumbres occidentales, reminiscencias de una modalidad de guerra ya extinguidas en la actualidad. Aquellos actos en el que los soldados de infantería se desplazaban formando largas hileras para enfrentarse al ejército enemigo; era una especie de exhibición de poder de las fuerzas militares. La victoria en la batalla dependía más de la fuerza y pujanza del número de soldados que de la habilidad y estrategia militar de los mandos, así es como sucedió durante la I y II Guerra Mundial.

El desfile escolar es una burda y estereotipada imitación de las posturas y la rigidez de los desfiles castrenses que en pleno siglo XXI se convierte en un fenómeno anómalo y anacrónico. Un ritual sin sentido. La exagerada militarización ejecutando marchas imperiales de batallones castrenses con bandas de guerra y escoltas abanderadas se alejan de la naturaleza educativa de las instituciones educativas. Son prácticas decadentes del siglo pasado que ya no se ejecutan en la mayoría de los países occidentales, a pesar de que, su origen resida en éstos.

Ahora bien, los batallones no sólo conforman los escolares uniformados, sino también, los profesores y las profesoras, quienes vestidos con elegancia, pasan desfilando a paso marcial como buenos soldados obedientes, que en la mayoría de los casos terminan en imponentes desfiles de botellas cuya ganancia para las empresas cerveceras no tiene pierde. Si se presentara una guerra, de seguro saldríamos perdiendo total y completamente.

Los desfiles de carácter castrense también se han extendido a otras instituciones sociales o gubernamentales, incluso presentes en los pueblos más recónditos y los distritos más alejados, en la que las municipalidades convocan a los escolares para los desfiles, pero solo para que marchen y participen con sus escoltas; así, los desfiles son casi infaltables en los aniversarios de creación o fundación de los distritos y provincias, aunque no se entienda el porqué de su presencia y para qué. Incluso se observa a humildes madres de familia desfilando con paso marcial, a pesar de ser una práctica ajena a nuestra cultura andina. Forzar a que un número elevado de personas haga algo coordinadamente es una eficaz manera de someter la libertad de cada uno de los miembros del grupo, una forma acrítica de someterse al poder y a la obediencia. Es una forma de colonización.

Desde la perspectiva pedagógica, los desfiles escolares son una perfecta muestra del fracaso oficial de la educación cívica para que los estudiantes asuman libremente su compromiso con la patria como Estado-nación, región, ciudad o localidad donde se vive. A nadie le queda claro si se desfila para alegrarnos, recordar nostálgicamente las guerras perdidas o exhibir el poderío civil-militar. Seguramente, los turistas ven como los gobernantes se complacen haciendo desfilar a la gente bajo su mando, algunas veces de modo cruel, y quienes desfilan, sin darse cuenta, a veces, gozan al verse humillados y maltratados.

Para nadie es un secreto que los escolares asisten a los desfiles por obligación, sólo para aumentar sus notas en las áreas curriculares afines o en el componente de actitudes, que los auxiliares controlan sigilosamente en coordinación con el Director y algunos profesores; así, se convierte en una forma de reproducción social de la dominación (Bourdieu, 1984) y la subyugación que algunas autoridades ejercen sobre aquellos que no poseen poder. Estos creen que se está sembrando el más puro civismo; está claro que, es falso que los desfiles los hagan más patriotas, disciplinados y ordenados; peregrina idea de algunas autoridades educativas y gubernamentales.

Sostener que los desfiles son expresiones de civismo y patriotismo es un concepto retorcido y colonial. Desfilar levantando más alto las piernas no significa ser más puneño o peruano, es decir, no es más patriota el que desfila mejor o peor. Los motivos sobran para extirpar estas prácticas y reemplazar con pasacalles, bailes, comparsas como sí lo hacen algunos colegios. Transmitir a los escolares que es un día especial para desplegar nuestra cultura andina y amazónica, nuestras danzas y ritos ancestrales, donde los adolescentes internalicen la noción de identidad cultural; incluso se puede representar cómo fue la esclavitud durante la invasión española y cuál es nuestra tarea decolonizadora. ¡Las escuelas no son espacios militares!